-¿Por qué elegiste ser coach?
Leí en El Periódico un reportaje sobre coaching y sentí que era a lo que me quería dedicar: a ayudar a las personas a vivir la vida que sueñan. Enseguida me apunté a la escuela de coaching coactivo. En mi caso, el coaching me ha cambiado la vida y me ha permitido tener la que siempre he soñado, por lo que quiero ayudar a otras personas a conseguir lo mismo. Lo que hace el coaching es saber donde uno está y dónde quiere ir, ampliar y diseñar la realidad. Es más fácil de hacer que de explicar: ¿Quién tienes que ser para sentirte pleno en tu vida personal y en tu trabajo?
-¿Cómo ayudas a la gente?
Estoy centrada en coaching de familia, adolescentes, parejas y adultos. Mi pasión es ayudar a las familias a construir relaciones basadas en la confianza, el respeto y el cariño. El mundo ha cambiando. La autoridad “a la antigua” ha quedado obsoleta. Hoy se lidera, no se ordena. En el entorno familiar “el haz esto porque yo lo digo”, deja paso a otra forma de autoridad construida a través de una buena comunicación que se sustenta en relaciones de calidad entre sus miembros.
Hago coaching a los adolescentes para ayudarles a saber cuáles son sus fortalezas, qué les hace felices y a qué se quieren dedicar. Cuando lo saben se suelen responsabilizar de su vida y estudian. También para orientar a las familias que necesitan recuperar la armonía y la alegría.
-¿En qué sentido conectar con nuestro potencial nos puede hacer más felices?
Dentro de nosotros conviven nuestro mejor y nuestro peor yo. Nuestras creencias limitantes, miedos y bloqueos dan vida a la peor versión de nosotros mismos. La conexión con nuestra esencia permite que emerja nuestro mejor yo, ese ser esencial, libre y poderoso que sabe lo que quiere. Se trata de conseguir conectar a la persona con su esencia, para que recupere su poder y tome las riendas de su vida.
-Tu estilo personal de coaching se apoya en la creatividad. ¿Qué crees que aporta esto a tus clientes?
La creatividad nos lleva a crear otras realidades que son nuevas posibilidades y oportunidades, por lo que el coaching que hago es totalmente vivencial y experiencial. Cada vez estoy menos tiempo sentada con los clientes. Mi lema es “siento, luego existo”. Por eso, además de las herramientas de coaching coactivo, utilizo juegos, bancos de imágenes, música y técnicas teatrales para que la gente viva y experimente el momento en que está de su vida y vaya a lugares de sí mismo que desconoce.
-Además de sesiones individuales y grupales de coaching realizas talleres de formación. ¿En que ámbitos?
En el entorno de familias, estoy especializada en el diseño e impartición de conferencias y talleres de formación dirigidos a adolescentes, y dar soporte a los padres en la forma de educar.
En el entorno de adultos diseño talleres experienciales dirigidos a personas interesadas en el crecimiento personal que tienen como objetivo conectar a la gente con todo su potencial y creatividad.